Hay escuelas que ya están haciendo el cambio. Profesores que se forman por su cuenta, equipos directivos que abren caminos, centros que incorporan el enfoque del trauma desde la práctica diaria. Pero no es suficiente.
Cuando el cuidado depende del compromiso individual, no se sostiene. Y cuando la sensibilidad al trauma no está respaldada por una estructura institucional, queda relegada a una buena intención.
Por eso, necesitamos una política educativa que lo respalde.
La sensibilidad al trauma no es una moda: es una necesidad estructural
Las investigaciones en neurociencia, salud mental y educación lo confirman: las experiencias adversas en la infancia afectan directamente al desarrollo, al comportamiento, al aprendizaje y a la salud física y emocional.
Y el sistema educativo —por sus horarios, normas, relaciones y exigencias— puede ser un factor de protección o una nueva fuente de daño.
Integrar la sensibilidad al trauma no es incorporar una asignatura nueva. Es crear condiciones estructurales para que las escuelas puedan ser entornos seguros, predecibles y reparadores. Y eso no puede depender solo de la voluntad de un centro.
¿Qué implicaría una política educativa sensible al trauma?
Un marco institucional coherente con este enfoque podría incluir medidas como:
🟡 Formación obligatoria en trauma, regulación y cultura relacional
Para todo el personal educativo, desde formación inicial hasta permanente.
🟡 Presencia de figuras de apoyo emocional en todos los centros
No como un extra, sino como parte del modelo educativo.
🟡 Horarios, agrupamientos y currículum más flexibles
Que permitan adecuarse a ritmos diversos y favorezcan la seguridad relacional.
🟡 Protocolos de respuesta ante crisis con enfoque de cuidado
Evitando respuestas punitivas automáticas que refuercen la herida.
🟡 Coordinación en equipos multidiscilplinares
Para que se pueda desarrollar un abordaje integran a las necesidades de los escolares.
🟡 Evaluación del bienestar escolar como indicador de calidad
No solo resultados académicos: también regulación, convivencia y pertenencia.
No se trata solo de recursos: se trata de visión
La inversión en políticas sensibles al trauma es una apuesta a largo plazo por un sistema educativo que entiende mejor a su alumnado, que cuida a su profesorado y que garantiza los derechos de la infancia en toda su complejidad.
En muchos países ya hay marcos normativos que avanzan en esta dirección. En España, hay escuelas que lo están haciendo posible. Falta que el sistema escuche y se articule en consecuencia.
🟡 Estados Unidos – Trauma-Informed Schools Movement
- Massachusetts (el origen de los informes TLPI): desarrolló el Flexible Framework con apoyo de la legislatura estatal, que ha inspirado a múltiples distritos educativos a crear protocolos específicos.
- Oregón, Washington, California, Illinois y Wisconsin: han aprobado leyes o recomendaciones oficiales para integrar la sensibilidad al trauma en las escuelas públicas, incluyendo formación docente, estructuras de apoyo, y entornos reguladores.
- Every Student Succeeds Act (ESSA) permite a los estados utilizar fondos federales para implementar enfoques sensibles al trauma y fortalecer el bienestar escolar.
🟡 Australia – National Framework for Trauma-Informed Practice
- Desde 2021, el gobierno impulsa un marco nacional que incluye prácticas informadas por el trauma en todos los servicios que trabajan con infancia y juventud, incluyendo educación.
- En estados como Victoria o New South Wales, se han desarrollado guías específicas para escuelas, con recursos prácticos, formación obligatoria y criterios para evaluar entornos escolares.
🟡 Escocia – Becoming a Trauma-Informed Nation
- El gobierno escocés ha declarado como objetivo nacional convertirse en un “país informado por el trauma” (trauma-informed nation).
- Se han creado programas de formación masiva para profesionales educativos y se promueve un enfoque centrado en relaciones seguras, regulación emocional y justicia relacional en el sistema escolar.
🟡 Finlandia – Modelo de escuelas integradoras y bien tratantes
- Aunque no usa explícitamente el término “trauma-informed”, Finlandia integra muchos de sus principios en su sistema: ratios bajas, estabilidad docente, aprendizaje cooperativo, énfasis en la regulación, y una arquitectura emocional del cuidado desde el nivel ministerial.
🟡 Uruguay – Ley de Educación Emocional (2023)
- En 2023, Uruguay aprobó una Ley Nacional de Educación Emocional, que establece su integración obligatoria en todos los niveles del sistema educativo público y privado.
- Reconoce explícitamente el derecho de niñas, niños y adolescentes a ser acompañados en su desarrollo emocional, con enfoque preventivo y de promoción del bienestar psicosocial.
- Prevé formación para docentes, incorporación curricular y prácticas institucionales que contemplen la regulación, el cuidado y la contención emocional.
🗒️ Este avance convierte a Uruguay en un referente latinoamericano en institucionalizar el cuidado emocional como parte del derecho a la educación.
🟡 Canadá – Trauma-Informed Practice in Schools (British Columbia)
- La provincia de British Columbia ha desarrollado guías oficiales para prácticas escolares sensibles al trauma, integradas en su enfoque de “escuelas inclusivas y de apoyo”.
- Existen planes provinciales para la formación continua de educadores en trauma, regulación y resiliencia, y se incluyen indicadores de bienestar y pertenencia escolar en las evaluaciones de calidad educativa.
🟡 Nueva Zelanda – Te Whāriki y el marco Wellbeing
- El currículo de educación inicial “Te Whāriki” promueve una base cultural y relacional que pone el foco en el bienestar emocional, la seguridad, el vínculo y el respeto por el ritmo de desarrollo.
- El marco nacional Wellbeing@School ofrece herramientas para que los centros educativos se autoevalúen en clima escolar, seguridad emocional y relaciones significativas.
- Promueven un enfoque culturalmente responsivo y basado en el apego seguro.
🟡 Reino Unido – Whole School Approach to Mental Health
- El Departamento de Educación británico recomienda un modelo de escuela entera para la salud mental, que incluye:
- Formación para todo el personal escolar.
- Coordinadores de salud mental en los centros.
- Evaluación del bienestar como parte del desarrollo escolar.
- Varias regiones han implementado programas como “Emotionally Friendly Schools” o “Trauma-Informed Schools UK”, con guías prácticas, formación acreditada y asesoramiento institucional.
🟡 Chile – Plan Nacional de Salud Mental en Escuelas (2021–2026)
- Impulsado por el Ministerio de Salud en coordinación con el Ministerio de Educación, este plan busca fortalecer la salud mental en centros escolares a través de:
- Capacitación docente en salud mental y trauma.
- Intervenciones grupales e individuales.
- Apoyo intersectorial y comunitario.
- El enfoque considera explícitamente la prevención de efectos del trauma y la promoción de vínculos protectores en la escuela.
En España aún no existe una política educativa estatal explícitamente sensible al trauma, pero sí hay avances dispersos y experiencias significativas que pueden formar parte de un camino hacia ese marco.
🟡 España – Un marco aún emergente, pero con signos de avance
Aunque el enfoque de trauma no ha sido sistematizado como política educativa a nivel nacional, hay puntos de entrada relevantes que muestran sensibilidad creciente:
✅ La LOMLOE (Ley Orgánica de Educación, 2020)
- Reconoce la importancia del bienestar emocional del alumnado y del desarrollo integral de la persona.
- Introduce la figura del coordinador de bienestar y protección en los centros educativos, con funciones preventivas.
- Promueve el desarrollo de entornos escolares seguros y libres de violencia, con especial atención a la convivencia.
📌 Aunque no nombra el trauma de forma explícita, ofrece una puerta para su incorporación desde el cuidado, la inclusión y la atención a la diversidad.
✅ Estrategia de Salud Mental 2022–2026
- Impulsada por el Ministerio de Sanidad, incluye la escuela como entorno clave de prevención y promoción de salud mental.
- Plantea la necesidad de desarrollar capacidades en el profesorado para el acompañamiento emocional.
- Recomienda intervenciones comunitarias e intersectoriales con enfoque psicosocial.
Mapa autonómico de iniciativas hacia una escuela sensible al trauma
Una panorámica por comunidades autónomas sobre políticas, programas y experiencias significativas vinculadas al cuidado, el bienestar escolar y la sensibilidad al trauma.
🟢 Andalucía
- Red Convivencia+: impulso institucional a prácticas restaurativas, mediación y cultura del cuidado en centros públicos.
- CEPs como el de Córdoba y Jaén: formaciones sostenidas en trauma, regulación emocional y enfoque relacional aplicable al aula.
🟢 Comunidad Valenciana
- Proyecto piloto con psicólogos/as clínicos en centros escolares: pionero en España, con enfoque preventivo y trabajo en red.
- Formaciones específicas en prácticas restaurativas y trauma impulsadas por los CEPs de Valencia y Elche.
🟢 Cataluña
- Programa de bienestar emocional y salud comunitaria: profesionales de salud emocional vinculados a centros, con enfoque preventivo y relacional.
- Participación de entidades del tercer sector en formación docente sobre trauma, apego y regulación.
🟢 Comunidad de Madrid
- Red de Escuelas de Bienestar: centros piloto con líneas de acción en cuidado docente, clima emocional y salud mental escolar.
- Protocolos de prevención del suicidio e intervenciones de urgencia con mirada psicosocial.
🟢 País Vasco
- Educación emocional incorporada curricularmente, con prácticas de aula que favorecen la regulación y el vínculo.
- Coordinación con el sistema de salud (Osakidetza) para la atención integral y prevención de crisis.
🟢 Navarra
- Modelo de Comunidades de Aprendizaje con fuerte base relacional y vinculación familia-escuela.
- Acompañamiento social y emocional a la infancia desde servicios integrados en la escuela.
🟢 Islas Baleares
- Programas institucionales de salud emocional escolar coordinados por Educación y Salud.
- Impulso sostenido de prácticas restaurativas en centros públicos de secundaria.
🟢 Galicia
- Prácticas de tutoría afectiva, acogida y vínculo en centros rurales.
- Experiencias de comunidad educativa con foco en el acompañamiento emocional del alumnado.
🟢 Aragón
- Desarrollo de círculos restaurativos en centros de secundaria con apoyo de inspección educativa.
🟢 Castilla y León
- Centros con proyectos reconocidos de mediación escolar que promueven la reparación del vínculo y la participación del alumnado.
🟢 Castilla-La Mancha
- Formación en salud mental y cuidado docente ofrecida desde CEPs como el de Ciudad Real.
🟢 Asturias
- Buenas prácticas en escuelas rurales centradas en el apego, la pertenencia y el vínculo estable.
🟢 Cantabria
- Programa de convivencia con enfoque en relaciones saludables y participación democrática.
🟢 La Rioja
- Iniciativas escolares en regulación emocional y planes tutoriales con perspectiva de cuidado.
🟢 Extremadura
- Centros que han incorporado el acompañamiento emocional familiar como eje transversal del trabajo tutorial.
🟢 Islas Canarias
- Programa «Educar para la convivencia y la salud emocional» con herramientas para el aula y mirada contextual en zonas vulnerables.
🟢 Ceuta y Melilla
- Experiencias emergentes de profesorado comprometido con el cuidado emocional, especialmente en contextos de alta complejidad.
Este mapa refleja que el cambio está en marcha, con experiencias significativas en cada territorio. Integrar una mirada estatal sensible al trauma permitiría sostener y expandir estas buenas prácticas, garantizando el derecho al cuidado para todo el alumnado.
🤝 Iniciativas desde la sociedad civil y centros concretos
- Numerosos centros públicos, especialmente en zonas vulnerables, han comenzado a implementar prácticas sensibles al trauma: espacios de regulación, ajustes relacionales en el aula y formación entre iguales.
- Equipos directivos en escuelas rurales y de educación especial están creando protocolos de acompañamiento emocional y rediseñando sus tiempos escolares para favorecer la seguridad relacional.
- Proyectos promovidos por asociaciones, plataformas educativas y profesionales independientes (como el de Escuela Sensible al Trauma) están generando materiales, propuestas formativas y espacios de reflexión colectiva.
- AMPAs y redes de familias han comenzado a reclamar entornos escolares emocionalmente seguros, con presencia activa en procesos de mejora del clima escolar.
- Cada vez más centros colaboran con entidades externas (colectivos de psicología, salud comunitaria, mediación o derechos de infancia) para desarrollar programas adaptados a su realidad.
Estas iniciativas, aunque fragmentadas, muestran una creciente conciencia de que el cuidado también es un derecho educativo.
Conclusión
En España ya existen condiciones para avanzar hacia una política sensible al trauma, pero aún falta articulación, marco normativo específico y un lenguaje común.
Una política pública clara permitiría coordinar esfuerzos, reducir desigualdades y garantizar el derecho al cuidado en todos los centros.
¿Qué condiciones institucionales necesita tu centro para poder sostener el enfoque sensible al trauma?
Esta entrada puede servir como punto de partida para abrir una conversación con equipos directivos, administración educativa o redes de centros.
Lo pequeño, sostenido, transforma.
Esta entrada forma parte de la serie “Escuelas que reparan”, basada en los informes del Trauma and Learning Policy Initiative (TLPI). 9/9


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