Por dónde empezar: primeros pasos hacia una escuela sensible al trauma

Hablar de trauma puede parecer complejo. Transformar la cultura escolar, una tarea inabarcable. Pero muchas escuelas están encontrando caminos posibles. No a través de grandes planes, sino a través de decisiones pequeñas, coherentes y compartidas.

La clave está en no empezar por todo, sino por algo que tenga sentido en el contexto del centro.


No todos los comienzos son iguales

Algunos centros empiezan después de una experiencia difícil que los desborda. Otros, por el impulso de una persona que propone un nuevo enfoque. A veces es un conflicto, a veces una intuición, a veces una necesidad urgente de cuidar más y mejor.

El punto de partida es distinto, pero lo que importa es tener un marco claro: crear condiciones para que el alumnado y el equipo se sientan seguros, vistos y sostenidos.


¿Qué puede ser un buen primer paso?

Aquí algunas acciones posibles que no requieren grandes inversiones, pero sí decisión:

🟡 Hacer una formación breve sobre trauma y regulación
Un espacio para entender cómo el trauma impacta en el aula y cómo responder sin dañarse.

🟡 Elegir una práctica común de acogida
Una rutina diaria al inicio de la jornada: un minuto de respiración, un mensaje de bienvenida, una canción. Lo importante es que sea sostenida.

🟡 Revisar las normas de convivencia con una nueva pregunta
¿Esta norma favorece la regulación? ¿Cómo se comunica? ¿Qué alternativas ofrecemos cuando no se puede cumplir?

🟡 Crear un espacio seguro de regulación en el centro
No tiene que ser sofisticado: una esquina tranquila, un cojín, una caja de materiales reguladores. Que exista, que tenga sentido y que esté disponible.

🟡 Formar un pequeño grupo motor
Una o dos personas interesadas pueden impulsar el proceso. Lo importante es que no trabajen en solitario, sino con legitimidad institucional.


Cómo saber si estás avanzando

Un indicador claro no es que todo esté resuelto, sino que haya más conversaciones honestas sobre cómo nos sentimos, más cuidado en los vínculos y más capacidad de sostener situaciones difíciles sin desbordarnos.

Cambiar la cultura de un centro es lento. Pero puede comenzar con una sola decisión: mirar distinto y actuar desde ahí.


¿Qué es posible en tu centro aquí y ahora?
Comparte esta entrada con tu equipo y elegid un primer paso. Algo pequeño, claro y sostenido en el tiempo.


Lo pequeño, sostenido, transforma.
Esta entrada forma parte de la serie “Escuelas que reparan”, basada en los informes del Trauma and Learning Policy Initiative (TLPI). 8/9